CENTRO DE MAYORES DE LA SOLANA

 

 

 

EL OFICIO DE CABRERO EN LOS AÑOS 1940-1950

 

     

Era un oficio muy esclavo. Empezaba por la mañana echándoles un pienso a las cabras; después salía a la calle con el rebaño para despachar la leche de puerta en puerta. Las cabras llevaban un cencerro y cuando la gente los oía salían a la puerta con su cacharro para coger la leche. Unos eran clientes diarios y otros salían esporádicamente porque solo tomaban leche cuando tenían algún familiar enfermo o resfriado; no pasaba como ahora, que toma leche todo el mundo. El cabrero llevaba una medida de medio litro y otra de un cuarto; en ellas ordeñaba la leche y la echaba después en los cacharros de los clientes, que a veces se quejaban de que hacía mucha espuma y mermaba; pero la gente la prefería así y no cuando la llevaba en la cántara porque  llovía o nevaba y no podía sacar a los animales, pues entonces decían que ya iba “bautizada”. La cántara la llevaba al hombro mientras hacía el reparto.

Cuando terminaba de repartir cogía su morral, con algo de comida y sacaba el rebaño al campo para pastar, hasta el anochecer. Por la noche también despachaba leche, pero en el establo y con la que  sobraba hacía queso. Así todos los días, no tenía ni fiestas ni domingos para descansar.                                  María Pérez